LA MÚSICA QUE LOS NAZIS ADORABAN

Cuentan que una noche, en Berlín, allá por los inicios de los años 30, el ministro de propaganda del Tercer Reich, Joseph Goebbles, fue al teatro a disfrutar de un espectáculo. Lo que vio y sobretodo oyó esa velada le fascinó. Ese estilo de música tan pasional, tan lleno de ternura y amargura le llegó al corazón, hasta el punto que se le ocurrió que podía ser el antídoto perfecto para sustituir el Jazz, esa música negra aberrante que tanto daño estaba causando en la juventud alemana. Cuentan que al acabar el concierto, un emocionado Goebbles y su mujer se dirigieron a los camerinos para felicitar a esa orquesta que había conseguido emcionarle, sobretodo a su director, un violinista que respondía al nombre de Eduardo Bianco. ¿Y qué música tocaban? El Tango.

biancoAl  iluso ministro del partido nazi nadie le explicó que el Tango proviene de la música de los esclavos africanos, o sea, que es tan negro con el Jazz que él odiaba. Pero claro, en esa época el tango causaba furor en toda Europa y parecía muy alejado de los ritmos africanos que le dieron vida. De hecho el tango cumplió su mayoría de edad en Europa, entre mediados de los años 20 y los 30, cuando logró saltar fronteras y triunfar en todo el mundo. Durante esa época varios músicos de Tango se aventuraron a cruzar el charco y a probar fortuna en el viejo continente, donde su música encontró una nueva vida entre las clases pudientes y los niños bien de París. Eduardo Bianco fue uno de ellos. Violinista y cantante, nació en Rosario y emigró a Buenos Aires de joven donde dicen que no destacaba mucho. Pero en 1924 decidió dar un paso que cambiaría su vida y embarcó hacia París. Allí se estableció como músico en varias formaciones hasta que cruzó su camino con el del bandoneonista Juan Bautista Deambroggio, más conocido como Bachicha, y ambos formaron la que sería una de las orquestas más famosas de la época en europa, la Orquesta Típica Bianco Bachicha.

Empezaron actuando en el cabaret Palermo, desde donde su fama empezó a crecer. Sus grabaciones empezaron poco después y en pocos años consiguieron que la Orquesta estuviera en boca de todos. Si bien algunos críticos fanáticos del Tango más hardcore desprecian su obra y critican sus típicas vestimentas de gaucho con las que se engalonaban en sus actuaciones, cabe remarcar que como muchas otras orquestas del momento la de Bianco y Bachicha supo darle un toque más europeo al Tango, ayudando a populalizarlo en todo el mundo. Eso les llevó a tocar desde París a Estados Unidos, a Rusia (tocaron ante Stalin) o a España (ante el rey Alfonso XIII).

Pero claro está, lo que más le gusta recordar a la gente acerca de Bianco no es su música ni su talento, sino sus supuestas simpatías por el régimen nacional socialista. Cuentan (subrayen ese “cuentan”) que tras esa noche en la que Goebbels cayó prendado de la orquesta, se organizó con su venia y la colaboración del embajador argentino en Alemania, una gran comida típica argentina en honor del mismísimo Hitler. Para la ocasión la Orquesta Bianco Bachicha fue contratada (o invitada) a tocar ante el Führer, quien dicen no sólo elogió los asados argentinos (algo que me hace dudar de la historia, ya que Hitler era un estricto vegetariano) sino que mostró una enorme admiración hacia uno de los temas que interpretaron, insitiendo en que lo tocaran de nuevo tras la primera escucha. El tema en cuestión era un tango con el nombre de “Plegaria”.

Este tema es quizá el más famoso de la orquesta pero por un motivo muy siniestro. Años más tarde, cuando Hitler empiece a enviar millones de judíos a la muerte en los campos de concentración, siempre habrá una orquesta compuesta por prisioneros que tocará un tema antes de una ejecución. ¿Adivináis cual? Pues sí, el tema en cuestión era “Plegaria”, que con el tiempo fue conocido como “el tango de la muerte”.

Ah, ¡qué crueles usos se le puede llegar a dar a una canción! En defensa de Bianco y compañía, hay que dejar claro que ninguno de ellos compuso el tema con esa idea, claro está. De hecho “Plegaria” es el típico tango morboso y melancólico, pero claro, un artista nunca controla la vida errante de su obra. Una vez el público la hace suya las posibilidades son infinitas. Para añadir más, la supuesta simpatía de Bianco por los nazis corría de boca en boca por entre todos los músicos de la época, de lo cual él mismo se defendía años más tarde en una entrevista:

“La guerra me sorprendió dando conciertos en Alemania, en el Deutsches Theater. Traté por todos los medios de alejarme de los países beligerantes, pero no lograba el permiso de salida. He visto de cerca los horrores de la guerra y un día, al tratar de alejarnos, intentando pasar la frontera, fui arrestado en Innsbruck. Nos liberaron gracias a la intervención de un militar que gustaba del tango. Para mí y mis acompañantes no podían existir ideologías políticas. Yo era un director de orquesta conocido y compositor de tangos. No obstante sentí miedo de los que nos seguían a sol y a sombra, esto me produjo problemas cardíacos y estuve internado en un sanatorio de Magdeburgo”.

No fue hasta 1943, en plena Guerra, cuando Bianco pudo huir de Europa y volver a Buenos Aires, donde seguiría tocando, pero con mucho menos éxito. Sus días de gloria habían acabado. Moriría en 1959. ¿Oportunista? Seguramente, como muchos otros artistas. ¿Colaborador nazi? Quizá nunca lo sepamos. ¿Artista con talento? Eso seguro. Como ya he comentado, muchos le tienen cierta manía a Bianco por su lado oscuro y ponen en duda su calidad como músico. Por suerte no soy de esos, y aunque el tango no sea mi gran debilidad, tengo que decir que adoro algunos de los discos de su época dorada. Como este, por ejemplo, que aquí os dejo,  otro tema de la Orquesta Típica Bianco Bachicha, una estupenda versión del clásico “La Cumparsita” con un increíble solo de serrucho que no me canso de escuchar (la entrada del solo de guitarra también es un momento delicioso). Juzguen uds mismos, yo lo tengo claro. Digitalizado por un servidor de mi propia colección.

Orquesta Típica Bianco Bachicha “La Cumparsita” París, mayo de 1928

DESCARGAR

orquesta_bianco_-bachicha

………………………………………………………

Acerca de sergeDR

Coleccionista de 78 RPM - 78 rpm collector
Esta entrada fue publicada en MELOMANÍAS y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a LA MÚSICA QUE LOS NAZIS ADORABAN

  1. Pingback: EL TANGO DE LA MUERTE: Orquesta Bianco Bachicha y su “Plegaria” | 78 Revoluciones – Discos de pizarra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s